Tres citas sobre la soberanía de Dios en la salvación del creyente
El creyente ha de saber que, antes que pudiese hacer bien o mal, lo eligieron y señalaron para que fuese justo y, por justo, bienaventurado. No fue esto por sus obras ni por sus merecimientos, pues antes que él pudiese obrar, fue elegido. El mismo que lo eligió es el que lo justifica, el que lo favorece y sustenta para que, conforme a la elección, haga obras semejantes a las obras de su unigénito Hijo, pues fue elegido y señalado para que fuese semejante a la imagen de su Hijo. ¡Cuántas gracias deberíais dar a Dios, que no dejó en vuestro escoger lo que había de ser de vosotros!
Constantino de la Fuente
En el negocio de nuestra perdición nosotros lo pusimos todo, pero en el de nuestra salvación fue necesario que Dios lo pusiese todo.
Juan Pérez de Pineda
Bien entendidas, las buenas obras son pedazos y sobras de la riqueza de Jesucristo, y todo se atribuye a Él y, si tienen valor, es por Él. Y así siempre en nuestra salvación Él toma la delantera.
Constantino de la Fuente